7 métodos para inspirarte a escribir

Absolutamente todos los escritores —y no solo escritores, sino cualquiera que se dedique a crear algo— se ha encontrado frente a la hoja en blanco, sin inspiración, alguna vez en su vida.
Cada uno termina encontrando su método favorito para conseguir darle a las teclas. Algo que funciona casi al 100 por 100 es empezar a escribir sin más. Lo primero que te pase por la cabeza, sea bueno o no. Aun así, a veces puede no funcionar del todo bien, o empiezas a escribir, pero sigues sin ver buenos resultados.
A parte de ese método, que creo que debería ser el principal, existen otros que nos pueden ayudar a encontrar la inspiración.

1 – Nuestro día a día

Sal a la calle y mira a tu alrededor. También puedes observar dentro de tu casa o por la ventana, pero es bonito salir a pasear y, además, despeja la mente y nos ayuda a ser más creativos, así como hacer ejercicio.
Existen tantas personas diferentes en tantas situaciones variadas, que seguro que, si te sientas en un banco, te llega alguna conversación a la que puedes darle forma para tu historia.
Otra cosa que puedes hacer, y que a mí me encanta, es observar a la gente y preguntarte cómo es su vida, o como sería si un día los alienígenas decidieran venir y someternos, por ejemplo.

2 – Música

Pienso que la música es un gran aliado de cualquier tipo de escritor. No solo a la hora de escribir, aunque hay quien prefiere escribir en silencio —yo misma, dependiendo de lo que esté escribiendo o de mi humor en ese momento—.
Lo que suelo hacer es utilizar música que me transporte a la historia que estoy escribiendo. Por ejemplo, si escribo sobre vikingos, la música de SKÁLD es una buena elección. Y según la escena me pondría una canción u otra para sumergirme por completo.
Y, como he dicho, la música no ayuda solo a la hora de sentarse a escribir, sino también cuando no estás dándole a las teclas. Es buena idea escuchar música de todo tipo, buscar grupos o cantantes que no conozcas, aceptar recomendaciones de tus amigos, de Youtube o de Spotify. Puede que termines encontrando una canción, grupo o cantante, incluso hasta un videoclip, que te dé una idea para una historia.
La novela que estoy escribiendo ahora mismo, y de la que ya casi tengo listo el primer borrador, surgió de un grupo de rock japonés que me encanta. Mientras escucho su música —últimamente la escucho a todas horas, sobre todo si quiero pensar en la novela—, me vienen un montón de ideas a la cabeza y, cuando me siento a escribir, no hay quien me pare, porque ya sé lo que tengo que escribir.

3 -Imágenes

Algo parecido sucede con las imágenes. Personalmente, me paso horas mirando ilustraciones de artistas que sigo en Instagram, Twitter o Pinterest —más en Instagram—, y cada día descubro uno o dos nuevos dibujantes.
Estas ilustraciones me ayudan a imaginarme a mis personajes, y no solo su físico, sino también su carácter, porque, si el artista es bueno, le da expresiones a sus personajes con las que te haces una idea de cómo es su forma de ser.
También funciona muy bien para imaginar escenarios. Cuando tengo que describir algún lugar que imagino en mi mente, suelo buscar ilustraciones o fotografías que se asemejen a la idea que tengo en la cabeza y, a raíz de ahí, empiezo la descripción. Y, muchas veces, simplemente veo una imagen de un escenario que podría existir perfectamente en mi historia y me inspira para crearlo.

4 – Series, películas, documentales…

Otro método que funciona muy bien para inspirarse es ver películas, series, documentales, incluso videoclips de música —como he dicho antes—. Y más si eres de los que se imaginan estar dentro de esa película y moldearla a tu antojo. ¿Quién no conoce los fanfics? No digo que tu historia tenga que ser un fanfiction de esa película o serie, pero sí puede inspirarte a una historia del mismo estilo. Y si no, también es genial escribir fanfics, aunque solo sea como diversión y no vayan a ver la luz del día jamás.

5 – Libros

Los libros son una de mis fuentes de inspiración favoritas. Ocurre lo mismo que con el punto anterior. En mi caso, prefiero los libros porque me ayudan más a meterme en la historia, y cada vez que termino un capítulo me pongo a imaginar lo que vendrá después. Mi cabeza empieza a inventarse teorías que, aunque no sea lo que vaya a ocurrir, ¡oye!, me sirven para crear una historia.
También funciona muy bien como inspiración para escribir fanfics, y nunca se sabe, puede que de ese fanfic nazca una novela totalmente diferente. Por ejemplo, Cincuenta sombras de Grey nació de un fanfiction de Crepúsculo.

6- Juegos

Otro de mis métodos favoritos son los videojuegos. Soy jugadora de MMORPG (videojuego de rol multijugador masivo en línea) desde hace muchos años y siempre me han inspirado a crear historias. Por ejemplo, he escrito fanfictions de World of Warcraft y Guild Wars.
Los juegos de rol de mesa vienen a ser lo mismo, pero se juega con un tablero y en una mesa en vez de en línea —aunque, con la facilidad que hay en estos tiempos para hablar con tus amigos por videollamada, se está poniendo de moda jugar cada uno en su casa. Algo genial si vivís en diferentes ciudades o incluso países—.
Este método es especialmente útil porque te hace pensar qué va a hacer tu personaje en cada momento y en según qué situaciones. El mundo ya está creado, solo tienes que guiar a tu personaje por las diferentes misiones y seguir la historia del juego, o bien inventarte una propia y hacer lo que desees con tu personaje. O también puedes mezclar ambas. Sea como sea, te inspirará a crear tu propia historia.
Además de los juegos de rol hay otro tipo de juegos que pueden ayudarte a crear una historia. Por ejemplo, el Story Cubes, Érase una vez, Dixit y otros.
Pero, si no quieres gastar dinero en juegos, tú mismo puedes crear uno propio. Tan sencillo como escribir muchas palabras en trozos de papel, meterlas en un saquito y extraer dos. Ahora solo tienes que escribir una historia que contenga esas dos palabras. Este funciona más para relatos cortos, claro, pero puede que ese relato corto te inspire a escribir uno más largo.

7- Sueños

Y, por último, los sueños. A mí me encanta soñar, aunque sea despierta. Es cierto que no siempre recuerdo mis sueños, pero nunca está demás tener una libreta y un bolígrafo en tu mesita de noche y anotar tus sueños cuando te levantas, especialmente si crees que pueden ser una idea original para una historia.
Por lo general, cuando le das un par de vueltas, te das cuenta de que suelen ser una enorme tontería, pero de vez en cuando sale alguna idea buena.
Yo tengo montones y montones de ideas en un archivo de Scrivener que han nacido de mis sueños, tanto de los que he tenido mientras dormía como de los que he tenido despierta. Porque sí, sueño muchísimo despierta.

Os soy sincera, no creo que en una vida pueda escribir todas las ideas que me han surgido mediante estos métodos. Y nunca dejan de aparecer ideas nuevas, tanto para la novela que esté escribiendo, como para otra que tenga pendiente, o para historias que todavía no me haya ni imaginado.

¿Utilizas otros métodos de inspiración? ¿Te sirven los que he mencionado? Déjamelo en un comentario y compartamos ideas.

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Nika Miniva

Soy escritora, correctora de textos y, por supuesto, lectora apasionada. Leo casi toda clase de libros, aunque mis favoritos son los de fantasía, terror, ciencia ficción y también el manga.

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