La coma I: Uso obligatorio

¿A quién no le ha traído dolores de cabeza el uso de la coma? Y es que es uno de los signos de puntuación más difíciles de usar, si no el que más. Unas veces es obligatorio escribirla, otras opcional, otras sería una catástrofe utilizarla…

Por eso hoy te traigo este artículo bastante completo sobre el uso obligatorio de la coma. No están todos, pero sí la mayoría. Sobre el uso opcional y el incorrecto hablaré en otros artículos más adelante.

Empecemos

1. Para delimitar incisos:

Se deben utilizar dos comas, una delante del inciso y otra detrás. Estos incisos también pueden ir delimitados por la raya (—) o por paréntesis.

Manu, el novio de Sara, llegó borracho a casa.

Los niños, agotados, se quedaron dormidos en el sofá.

Si se omiten las comas en el ejemplo anterior, variará el significado. Los niños agotados se quedaron dormidos en el sofá. Solo aquellos niños que estaban agotados se quedaron dormidos; el resto, no. Al usar las comas, se está explicando que todos los niños estaban agotados y se quedaron dormidos.

El caballo, que enfermó ayer, está en la cuadra.

Como en el caso anterior, si se omiten las comas, el significado varía. En este caso se explica que el caballo, el único que hay, enfermó ayer y está en la cuadra. Frente a: El caballo que enfermó ayer está en la cuadra. Aquí, de varios caballos, el que enfermó ayer está en la cuadra.

El bebé, ¡qué oportuno!, empezó a llorar en la parte más interesante de la película.

El agua, por lo que me contó mi vecina, bajaba a raudales por la calle.

Si el inciso o cualquier el elemento que deba ir separado por coma va seguido de una conjunción (y, e, o, u, ni), también se escribirá coma tras esta:

Me llevaré los bocadillos, la tarta y, por si acaso, refrescos.

Vámonos de una vez y, si quiere venir, ya vendrá.

2. Para separar o aislar elementos u oraciones dentro del mismo enunciado.

Enumeraciones:

Fueron todos ellos: Juan, María, Carlos…

Siempre que vengo, me encuentro lo mismo: suciedad, ruidos, peleas.

Cuando termina con una conjunción (y, e, o, u, ni), no se escribe coma delante de esta.

Compra huevos, leche, pan y azúcar.

No tiene padres, hermanos ni hijos.

¿Quieres pollo, verdura o pescado?

Si la enumeración es incompleta, puede cerrarse con puntos suspensivos o etcétera.

Tienen de todo: abrigos, pantalones, camisas, zapatos, etc.

No olvidar que la palabra «etcétera» —y su abreviatura— se separa de resto del enunciado, ya esté al final o en medio, con una coma:

Sus padres, hermanos, amigos, etcétera, estaban de acuerdo.

Cuando el último elemento no forma parte de la enumeración:

Toda la familia estaba presente: abuelos, padres, hermanos, primos, y se lo pasaron genial.

Recogió la ropa y los zapatos, y los metió en el armario.

Repeticiones:

No, no; déjalo estar.

Este programa es buenísimo, ja, ja, ja.

Miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado:

No te olvides de limpiar el baño, la cocina, las habitaciones y la terraza.

Nació, creció, murió.

Vocativos:

Hola, Juan.

Sí, señor.

No te precipites, Carmen.

Ana, deja eso ahí.

Interjecciones:

Uf, qué cansado estoy.

Seguro que no, ¡madre mía!, qué disparate.

Cuando se elude el verbo:

Los más altos, detrás.

Mañana iré a la playa; pasado, a la montaña.

Cinco por dos, diez.

Adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas:

Iremos de viaje, bien en coche, bien en tren.

No comió nada, ya por cansancio, ya por falta de hambre.

Ojo por ojo, diente por diente.

Conjunciones:

a) Pero, más, aunque, sino (que).

Ven mañana, pero que no te vean.

Solo se puede prescindir de la coma cuando pero une segmentos inferiores a la oración, generalmente adjetivos o adverbios:

Es viejo pero fuerte.

b) Conque, así que, de manera que…

Ya es mayor, así que puede decidirlo solo.

No solo…, sino (también)…

Lo que dijo sorprendió no solo a su mujer, sino (también) a todos los presentes.

Oraciones causales lógicas o explicativas:

Es mudo, porque no puede hablar.

(Lo que me lleva a decir que es mudo es que no puede hablar. Se usa la lógica o se explica una situación).

Ojo: no se usa coma en las causales puras o reales:

No puede hablar porque es mudo.

(La causa real de que no pueda hablar es que es mudo. No se usa la lógica).

Cuando se invierte el orden de una oración:

Cuando los complementos circunstanciales preceden al verbo, salvo que sean muy cortos:

En una de las ciudades más alejadas de la costa, vivía un pescador.

En Madrid vivía un pescador.

En oraciones compuestas, cuando la subordinada adverbial precede a la principal. (Se puede omitir la coma si la subordinada es muy breve):

Antes de entrar, quítate los zapatos.

Si quieres puedes venir.

Si te pica mucho la cabeza, puede que tenas piojos.

Enlaces como esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio y otros similares. Se escriben entre comas si están en medio de la oración.

Puede entrar, no obstante, tendrá que permanecer en silencio.

Tiene fiebre y, además, no deja de toser.

Por último, el delegado dirá unas palabras.

Detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc. Se escriben entre comas si están en medio de la oración:

La mayor, efectivamente, era Claudia.

Generalmente, trae todo tipo de productos.

Locuciones preposicionales de valor introductorio del tipo en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de, etc., o condicional, del tipo en ese caso, a pesar de, para eso, aún así, etc.:

En cuanto a María, dile que está invitada a la boda.

Para eso, mejor quedarse en casa.

A pesar de todo, fue un buen anfitrión.

Para distinguir entre sentidos posibles de un mismo enunciado:

Mientras Clara lavaba la ropa, cantaba.

(Cantaba y, al mismo tiempo, lavaba la ropa).

Gloria leía. Mientras, Clara lavaba la ropa y cantaba.

(Durante el tiempo que Gloria leía, Clara lavaba la ropa y cantaba.

He dibujado su retrato, como me pediste.

(Me pediste que dibujara su retrato).

He dibujado su retrato como me pediste.

(He dibujado su retrato de la manera que me pediste).

No iré luego, no podré verlo.

(No iré después y no lo podré ver).

No iré, luego no podré verlo.

(No iré, así que no podré verlo).

Y hasta aquí casi todos los usos obligatorios de la coma. En el próximo artículo sobre estas grandes desconocidas hablaré del uso opcional. Y, sí, como he dicho al inicio, también escribiré otro sobre el uso incorrecto de la coma.

Si te has quedado con alguna duda o ves algo que no te cuadra, te animo a que me dejes un comentario.

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Nika Miniva

Soy escritora, correctora de textos y, por supuesto, lectora apasionada. Leo casi toda clase de libros, aunque mis favoritos son los de fantasía, terror, ciencia ficción y también el manga.

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