Tipos de narradores
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Tipos de narradores

Una de las primeras cosas que pensamos a la hora de ponernos a escribir es cómo narrar nuestra historia. Cada relato o novela nos pide un tipo de narrador y, a veces, es difícil elegir uno y usarlo de manera correcta de principio a fin.

Por eso quiero hablar de los diferentes tipos de narradores, pero como son muchos y hay mucho que decir sobre ellos, voy a centrarme en los más comunes además de darte varios consejos.

Los narradores más comunes

Narrador omnisciente

Al igual que Dios, el narrador omnisciente lo sabe absolutamente todo sobre la historia. Por tanto, puede contarnos cada detalle indiferentemente de si los personajes lo saben o no.
Es alguien externo al relato, así que da información objetiva sobre lo que sucede y sobre los sentimientos de los personajes.
Se usa en tercera persona y, al dar toda la información, deja menos espacio a conjeturas. Por eso hay que trabajar con él de forma que dosifique esa información para crear interés y tensión durante la lectura.

Narrador protagonista

El narrador es el personaje principal, por lo que tiene un punto de vista limitado y subjetivo. Solo puede darnos información que esté a su alcance. Además, tenemos que ser cuidadosos con los elementos que lo envuelven o que forman parte de él. Si es un niño, no puede hablar como un adulto.
Por ejemplo, tenemos de protagonista a un chico de veinte años que se ha enamorado de su vecino de cuarenta, que además está casado y tiene hijos, pero, oye, le tira los trastos al jovencito. Nuestro narrador protagonista nos contará esta historia bajo su punto de vista, un punto de vista de un chico de veinte años y que puede ser más o menos avispado, o más o menos maduro, pero que no sabrá cómo piensa un hombre que ha vivido veinte años más que él . Y tampoco sabrá si su vecino cuarentón con un abdomen de infarto le tira los trastos porque se ha enamorado de él o porque quiere pasar una noche loca lejos de su mujer. Sí, el vecino podrá contárselo, y nuestro protagonista a nosotros, pero solo podremos saber lo que le ha dicho su vecino y lo que el protagonista piensa.
La voz narrativa es en primera persona, lo que da credibilidad. Aunque sea una historia ficticia, cuando el veinteañero llore porque se ha enamorado locamente de un hombre inalcanzable para él, nos partirá el corazón cuando nos lo cuente, y tendrá mayor impacto que si lo hiciera un narrador en tercera persona.

Narrador equisiciente

Llegamos a mi narrador favorito: el equisciente.
Este tipo de narrador es una mezcla entre omnisciente y protagonista. Está ligado a un solo personaje y solo cuenta lo que ese personaje conoce y siente.
Como el omnisiciente, narra en tercera persona. Y, al igual que el protagonista, su visión es limitada. Nuestro veinteañero protagonista nos contará que su vecino le parte el corazón y que no deja de llorar en toda la noche. El narrador equisciente nos contará lo mismo, tal vez dándonos más información sobre lo que siente el protagonista en cada momento y reflexionará sobre la situación de una forma más objetiva.
Sigue aportando credibilidad y es ideal para generar sorpresa si se utiliza bien.

Narrador testigo

Por último, y aunque hay más tipos de narradores, tenemos al narrador testigo.
Puede ser un narrador en primera o tercera persona y es un personaje que ha presenciado la historia y la cuenta bajo su punto de vista.
El mejor ejemplo de este tipo de narrador es Watson de Sherlock Holmes, quien nos cuenta las aventuras de Sherlock tal como él (Watson) las ha presenciado, centrándose en el protagonista y hablando poco o nada de sí mismo.

Diferencia al narrador

Escritor y narrador son dos cosas diferentes y, por tanto, y a menos que sea una autobiografía, no debemos cometer el error de mostrar al narrador como si fuéramos nosotros mismos.
He leído y corregido libros en los que se notaba la presencia del escritor durante toda la historia, como, por ejemplo, dando una opinión que claramente era la suya y que, por cierto, algunos narradores no deberían dar.
El narrador es una persona completamente distinta al escritor y, por tanto, debe tener su propio punto de vista y/o limitarse a contar la historia.
Lo mismo sucede con el narrador y el protagonista (o cualquier personaje). Si piensas hacer que tu narrador hable como tu protagonista, asegúrate de que sea un narrador protagonista y no omnisciente, y haz que no varíe en el momento de la historia que convenga, porque ese es otro error bastante común, un error que nos lleva al siguiente punto.

Sé fiel a tu narrador

Antes de empezar a escribir, decide qué tipo de narrador vas a elegir. También puedes juguetear con varios hasta que decidas con cual quedarte, pero una vez lo tengas claro, sé fiel a tu decisión. Si has escogido un narrador protagonista, úsalo durante toda la novela. Si el protagonista no tiene forma de saber lo que ha hecho su archienemigo, no caigas en el error de cambiar de narrador para contarlo. Mantente fiel, a menos que…

No seas tan fiel a tu narrador

Si conoces bien las reglas, puedes utilizarlas para hacer una novela más divertida y original. Tener un solo narrador está bien y es lo más recomendable, sobre todo si estás empezando a escribir, pero si te apetece jugar un poco o crees que tu novela necesita de más narradores, introduce los que quieras. Eso sí, no lo hagas a lo loco.
Si decides hacerlo, necesitarás planificarlo bien, pensar en dónde aparecería un narrador y dónde el otro.
Un buen ejemplo de cómo usar varios narradores es Antihéroes, de Iria G. Parente y Selene M. Pascual, donde cada capítulo está narrado por uno de los personajes. En este caso, se usan varios narradores protagonistas. Cada uno cuenta la historia bajo su punto de vista, únicamente lo que ellos ven, por lo que se puede jugar contando la misma escena bajo el punto de vista de diferentes personajes.
Por supuesto, esta no es la única manera de utilizar más de un narrador en una historia. Se pueden hacer tantas combinaciones como puedas imaginar, siempre y cuando lo hagas con cuidado.

¿Qué tipo de narrador pide tu historia?

Hay géneros en los que es más común utilizar un tipo de narrador u otro. Por ejemplo, en novela romántica es muy habitual que la protagonista narre su historia, pero no es necesario que sea así. ¿Qué tal si la narrara su mejor amiga? ¿Y qué pasaría si esta amiga estuviera enamorada del chico que intenta conseguir la protagonista? ¿Cómo crees que contaría la historia? (Y no vale hacer protagonista a la amiga).
Fíjate en qué tipo de narradores se utilizan en el género que escribes, testéalo en tu novela, pero no te limites a él. Prueba otras opciones, pregunta a tus lectores beta y toma la decisión. Es posible que cuando pongas el punto final a tu historia debas cambiar de narrador, ya sea porque te des cuenta de que es mejor utilizar otro o porque la editorial que te publique te lo pida, pero si desde el principio has hecho pruebas y tomado la mejor decisión, es menos probable que eso suceda.

¿Has pensado en la importancia de los narradores? ¿Te has estancado alguna vez eligiendo narrador?

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Nika Miniva

Soy escritora, correctora de textos y, por supuesto, lectora apasionada. Leo casi toda clase de libros, aunque mis favoritos son los de fantasía, terror, ciencia ficción y también el manga.

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